martes, 14 de septiembre de 2010

La puesta de Sol!






Ante la pregunta: ¿Qué harías si se termina el mundo?, creo que la mayoría responderíamos:
salir corriendo al encuentro del ser amado. Pero yo creo que si lo pensamos mejor, lo que
quisiéramos hacer es pedir perdón.
Como si necesitáramos descargar la mochila, soltar eso que nos pesa tanto para poder irnos en paz.
Va más allá de la culpa. Son remordimientos, que no se detienen hasta no comprender que tu vida es
lo que vos hiciste en ella.
Podemos vivir años acallando los remordimientos por lo que hicimos mal, pero en algún momento,
éstos vendrán a buscarnos, como fantasmas del pasado.
Más que el olvido, nos aterra que nos recuerden mal. Los remordimientos son el miedo de haber
pasado por este mundo sin despertar un poco de amor a los demás.
Los remordimientos tienen la nostalgia de una puesta de sol: se termina el día, y todo lo que no
hiciste, ya no lo podrás hacer… y lo que hiciste, no lo podrás cambiar.
Más terrible que el remordimiento por lo que hicimos mal, es el remordimiento por lo que no
hicimos. Eso, es imperdonable.
El remordimiento es sabiduría que llega al final, es un intento de que no sea demasiado tarde.
No se detiene. El remordimiento no se va a detener hasta que comprendas.
La culpa no nos deja vivir en paz, pero los remordimientos, no nos dejan morir en paz.

Sentirse vivo!





Cuando te detenés a mirar el mundo, a observar la belleza que nos rodea; cuando amás a una chica o
a un chico; cuando te reís hasta que no podés más con tus amigos; cuando hacés lo que amás hacer;
cuando viajás a un lugar que no concés; cuando escribís una canción; cuando se te acelera el
corazón ante una mirada; cuando hacés el amor… te sentís vivo.
Pero no es sólo la felicidad la que te hace sentir vivo; sino saber que dejás un testimonio de tu vida.
Saber que cuando ya no seas, algo de vos seguirá vivo en los que vendrán.
Pero si sabés que no hay futuro, que nada de lo que hagas, ningún legado que dejes, ninguna
contribución que hagas, te va a sobrevivir; si sabes que todo se termina… ¿es posible sentirse vivo?
Las cosas que nos hacen sentir realmente vivos son las cosas que vencen a la muerte, las que
perduran en el tiempo. Porque el éxtasis, la felicidad, es trascender. Es en ese momento cuando
todos somos eternos. Y estamos vivos de verdad.
De todas las formas de egoísmo, la peor, es no pensar en los que vendrán. Sin ellos, sin la noción de
que la vida es un ciclo sin fin, nada tiene sentido.
Te sentís vivo, no cuando la vida pasa, sino cuando vos pasás por la vida. Cuando perdés el miedo a
morir, y a vivir. Te sentís vivo cuando sabés que cada momento es único, irrepetible. Cuando sabés
que nada empezó con vos, y nada terminará con vos.
Sólo sabiendo que habrá un mañana es que podremos vencer a la muerte, y sentirnos vivos.

La felicidad





Una casa enorme y carísima con jardín y pileta. Tres mucamas. Dos meses en Punta todos los
veranos. Viajes a Europa y a Estados Unidos.
Ropa nueva todos los meses. La mejor. La más cara. El último mp4, el último televisor lcd, uno en
cada habitación.
Los mejores colegios, el mejor country de fin de semana.
Los amigos, de las mejores familias. Una moto antes de los 16. El auto antes de los 18. Fiestas
todos los sábados.
Creí, por un momento, que eso era la felicidad. Y mientras tanto, la dejé escapar.
¿Por qué cuando tenemos la felicidad frente a los ojos, no sabemos verla? Siempre pensamos en lo
que nos estamos perdiendo, deseando cosas que no tenemos, y en realidad, todo lo que necesitamos
para ser felices está ahí, mordiéndonos la mano.
Creemos que la felicidad es algo difícil de alcanzar. A veces hasta nos convencemos de que nunca
vamos a ser felices.
Quise todo y tuve todo. Hasta descubrir que las ampollas de mis pies caminando junto a ella, bajo
un sol que partía la tierra, su olor a campo y su sonrisa, eran la felicidad para mí.
Recién ahora lo veo.

viernes, 10 de septiembre de 2010

Generacion Desencantada




Estamos enfermos de desencanto, nos convencimos de que nada tiene sentido, que no vale la
pena luchar por nada porque nada vale la pena. Si no podemos encantarnos con la vida,
estamos fracasando.
La vida no perdió su encanto. Fuimos nosotros los que perdimos el gusto por la vida. Perdimos la
inocencia, la capacidad de asombro. La fe en el futuro.
Perdimos la iniciativa. El hambre de progreso. Las ganas de cambiar lo que hay que cambiar.
El desencanto es la mejor arma de los más corruptos, de los villanos de la historia. El desencanto
nos aísla, nos encierra, nos separa, nos vacía de sueños.
Una generación desencantada es una generación de muertos en vida.
Para volver a encantarse, para volver a creer en la magia, esa generación debe saber que no está
sola.
Debe saber que es necesaria, importante, decisiva para otras generaciones, pasadas y futuras.
Debe saber que lo que encanta de la vida, no es el mundo que se recibió, sino el que podemos dejar.
Para encantarse con la vida, una generación necesita rebelarse.
El desencanto se contagia fácil, y encanto es un trabajo de hormigas. El encanto, nos necesita a
todos, haciendo lo que amamos y amando lo que hacemos.
Mientras bombardean a una generación desencantada, acá hay otra generación encantada con la
vida y con la realización de sus sueños.

jueves, 9 de septiembre de 2010

El testigo!




El deseo es un testigo de lo que nos falta… de lo que no somos y deseamos ser.
SENTIRSE VIVO
Cuando te detenés a mirar el mundo, a observar la belleza que nos rodea; cuando amás a una chica o
a un chico; cuando te reís hasta que no podés más con tus amigos; cuando hacés lo que amás hacer;
cuando viajás a un lugar que no concés; cuando escribís una canción; cuando se te acelera el
corazón ante una mirada; cuando hacés el amor… te sentís vivo.
Pero no es sólo la felicidad la que te hace sentir vivo; sino saber que dejás un testimonio de tu vida.
Saber que cuando ya no seas, algo de vos seguirá vivo en los que vendrán.
Pero si sabés que no hay futuro, que nada de lo que hagas, ningún legado que dejes, ninguna
contribución que hagas, te va a sobrevivir; si sabes que todo se termina… ¿es posible sentirse vivo?
Las cosas que nos hacen sentir realmente vivos son las cosas que vencen a la muerte, las que
perduran en el tiempo. Porque el éxtasis, la felicidad, es trascender. Es en ese momento cuando
todos somos eternos. Y estamos vivos de verdad.
De todas las formas de egoísmo, la peor, es no pensar en los que vendrán. Sin ellos, sin la noción de
que la vida es un ciclo sin fin, nada tiene sentido.
Te sentís vivo, no cuando la vida pasa, sino cuando vos pasás por la vida. Cuando perdés el miedo a
morir, y a vivir. Te sentís vivo cuando sabés que cada momento es único, irrepetible. Cuando sabés
que nada empezó con vos, y nada terminará con vos.
Sólo sabiendo que habrá un mañana es que podremos vencer a la muerte, y sentirnos vivos.

El lazo de Plata ♫






Cuando amamos, intentamos llamar la atención del otro de cualquier manera. Pero en lo
general, lo que nos puede conducir al corazón del otro, es algo insospechado, misterioso.
El corazón es un órgano complejo, muy sensible. Tiene razones que la razón desconoce.
El corazón es muy poco previsible, lo que a unos enamora, a otros los desenamora.
Pero a veces, de pronto, sin buscarlo, sin saber por qué ni cómo; encontramos ese lazo de plata que
conduce al corazón del otro. Ese lazo, que ni él ni ella misma sabe qué es.
¿Pero qué es ese lazo de plata que conduce al corazón de las personas?
¿Por qué para algunos funciona el amor a primera vista, y otros nunca lo ven?
No hay claves ni estrategias que valgan, porque ese lazo que lleva al corazón del ser amado, es un
misterio.
Nadie puede explicar por qué ama, ni por qué es amado.
Algunos aman porque son amados. Otros, son amados porque aman.
Hay corazones precavidos, reacios a dejarse amar.
La única certeza es que cuando encontramos el lazo de plata que lleva al corazón del otro, es para
siempre.

jueves, 2 de septiembre de 2010




I will not make the same mistakes that you did I will not let myself cause my heart so much misery I will not break the way you did You fell so hard I've learned the hard way, to never let it get that far  Because of you I never stray too far from the sidewalk Because of you I learned to play on the safe side So I don't get hurt Because of you I find it hard to trust Not only me, but everyone around me Because of you I am afraid  I lose my way And it's not too long before you point it out I cannot cry Because I know that's weakness in your eyes I'm forced to fake a smile, a laugh Every day of my life My heart can't possibly break When it wasn't even whole to start with  Because of you I never stray too far from the sidewalk Because of you I learned to play on the safe side So I don't get hurt Because of you I find it hard to trust Not only me, but everyone around me Because of you I am afraid  I watched you die I heard you cry Every night in your sleep I was so young You should have known better than to lean on me You never thought of anyone else You just saw your pain And now I cry In the middle of the night For the same damn thing  Because of you I never stray too far from the sidewalk Because of you I learned to play on the safe side So I don't get hurt Because of you I tried my hardest just to forget everything Because of you I don't know how to let anyone else in Because of you I'm ashamed of my life because it's empty Because of you I am afraid